
El cuidado de la piel es algo que muchas personas pasan por alto. No solo debes cuidar la piel de tu rostro si no la de todo tu cuerpo. La exfoliación es parte importante de la limpieza de la piel y muchas veces lo olvidamos.
Esta ayuda al cuerpo a desprenderse de las células muertas y le da un aspecto más brillante y sano. También ayuda a la circulación, quitar la suciedad y eliminar el exceso de grasa.
El cuerpo desprende todos los días unos 500 millones de células muertas. Si estas no se eliminan se formaría una gruesa capa que impide la hidratación y daría a la piel un aspecto opaco y escamoso.
Así que mientras te bañes, pon un poco de gel exfoliante en un guante o esponja natural. Frota el gel hasta que haga algo de espuma y luego frótalo sobre todo tu cuerpo. Presta más atención donde la piel esta mas seca, como en los talones, las rodillas y los codos. Disminuye la presión cuando llegues a las partes delicadas y añade mas gel si lo necesitas. Enjuágate con agua tibie y elimina cualquier resto de las manos.
Si tienes la piel sensible no te pongas el gel con un guante o esponja natural porque vas a irritar tu piel. Nunca exfolies las quemaduras de sol o los cortes. Y no olvides aplicar un hidratante luego de la exfoliación.