La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, por lo tanto requiere de varios cuidados para mantenerla sana y hermosa. El primer paso para el buen cuidado de la piel, es identificar que tipo de piel tienes, esta puede ser: seca, grasa, normal o mixta.

La piel seca necesita grasa, tiende a ser opaca, áspera, reseca y quebradiza. Los poros suelen ser pequeños y a menudo este tipo de piel se reseca prematuramente.
La piel grasa muestra trozos brillantes a las pocas horas de haber sido lavada, esto se debe a que segrega mucho aceite o porque tiene un exceso de glándulas sebáceas (las que producen la grasa). Este tipo de piel presenta una textura áspera, poros grandes, y tendencia a los granos y puntos negros. Pero no todo es tan malo, porque este tipo de piel es un poco mas resistente a las arrugas.
La piel normal, esta produce la cantidad de aceite necesario para proteger la capa superior y la mantiene elástica. Los poros son de tamaño medio.
La piel mixta en la zona T; que es la frente, la nariz y el mentón, es grasa mientras que alrededor de los ojos, las mejillas y el cuello es seca.
También los dermatólogos consideran el tipo de piel de acuerdo a su fotosensibilidad, estas se clasifican de la siguiente manera:
- I Siempre se quema, nunca se broncea
- II Se quema fácilmente, se broncea un poco
- III Primero se quema, luego se broncea uniformemente
- IV Se quema muy poco, se broncea bien
- V Casi no se quema, se broncea intensamente
- VI Nunca se quema, puede oscurecerse un poco
Conocer esto te ayudara a que sepas que tan sensible es tu piel a los rayos UV (ultravioleta) así podrás tener las precauciones necesarias para protegerla y reducir la amenaza de cáncer de piel o el envejecimiento prematuro. Si tu piel pertenece al grupo I, II o III utiliza siempre un protector sola de factor 15 o más.
Si tu piel pertenece al grupo IV, V o VI se recomienda que utilices un protector solar de factor 6 u 8.
Recuerda que tu tipo de piel puede cambiar con el paso de los años, por la dieta, el clima, hormonas o medicamentos que tomes. Vigila como reacciona y se ve tu piel y modifica tus hábitos de cuidado.